viernes, 7 de enero de 2011

LA INIMPUTABILIDAD UNA MIRADA DESDE LO PSICOPATOLOGICO

LA INIMPUTABILIDAD UNA MIRADA DESDE LO PSICOPATOLOGICO
POR. JOSE CARLOS CELEDON RIVERO
Resumen
El tema central de este artículo es de realizar una aproximación psico-jurídica sobre la inimputabilidad ya que despierta gran interés dentro del estudio de estas dos disciplinas; la psicología y el derecho, que a través de ellas fundamentan el significado de la inimputabilidad penal a partir de lo psicológico y lo legal. La integración de estas dos líneas científicas establece las causales de justificación e inculpabilidad de los inimputables. Para el desarrollo del tema de la inimputabilidad, se abordó desde la perspectiva cognitiva, volitiva y la psicopatología en general, con el fin de analizar e interpretar estos factores al momento de declarársele a un sujeto en la comisión de un delito como inimputable.
Palabras Clave: Inimputabilidad, cognitivo, volitivo y psicopatología.
Abstract
The focus of this paper is to conduct a psycho-legal approach on the criminal responsibility because of much interest in the study of these two disciplines, psychology and law, through them that underlie the meaning of the prosecution to as of psychological and legal. The integration of these two lines provides the scientific grounds for justification and culpability of not criminally responsible. To develop the issue of criminal responsibility was addressed from a cognitive perspective, volitional and psychopathology in general, to interpret and analyze these factors when someone in the commission of a crime as unimpeachable pleads.
Keywords: Criminal responsibility, cognitive, volitive and psychopathology.
Contextualización
Para hablar de inimputabilidad es necesario primero definir lo que es la imputabilidad, con el fin de realizar una diferencia objetiva ya que estos dos términos a tienden a la causales de justificación penal. El término imputabilidad es un concepto de base psicológica, el cual comprende el conjunto de facultades psíquicas mínimas que debe reunir un sujeto autor de un delito con objeto a ser declarado culpable. Bernat-Noël Tiffon, (2008). Según Gisbert-Calabuig, (2000), los aspectos psiquiátrico-forense de la imputabilidad que cabria considerar según la comisión de un delito sería:
1. Un estado de madurez mínimo, fisiológico y psíquico.
2. Existencia de plena conciencia de los actos que se realizan.
3. Capacidad de voluntariedad o volitiva.
4. Capacidad de libertad de acción o cognitivas.
Para Gisbert estas condiciones estarían determinadas por:
1. Que en el momento de la acción el sujeto posea la inteligencia y el discernimiento de sus actos (= capacidad cognitiva).
2. Que el sujeto goce de la libertad de su voluntad o de su libre albedrío (= capacidad volitiva).
Para Mesa, (2007) considera que para que exista la imputabilidad el actor del delito es capaz y que voluntariamente incurre en alguna causal de invalidación de un acto entre civiles y de interés jurídico. A sí mismo, el ejecutor de una conducta típica, antijurídica y realizada con culpabilidad. Por consiguiente, para la comisión de un delito debe haber comprensión cognitiva del mismo, es decir, que la capacidad cognoscitiva debe estar proporcionalmente y direccionada en la realización de la conducta punible. Al respecto Mesa, (2007) considera:
“el imputable (a criterio del juez) cuando incurre en la conducta típica y antijurídica, goza del sano uso de sus facultades mentales superiores, es decir, tiene pleno conocimientos de causas y libre capacidad de volición. En otras palabras, sabia a total conciencia y consciencia porqué y para qué actuaba, era capaz de medir las consecuencias de sus actos, y dichos actos fueron determinados libremente, siendo, por consiguiente, también culpable.” (p. 397)
Lo anterior señala que la imputabilidad es la capacidad que tiene el agente del delito, de valorar el comportamiento o el hecho que se realiza y de dirigir la conducta según las exigencias del derecho. La doctrina jurídica define la imputabilidad como la capacidad de conocimiento y comprensión que al tiempo de la comisión del hecho típico tiene el ejecutor sobre la antijuridicidad de su acción u omisión y la de dirigir su conducta de conformidad con esa comprensión (Reyes, 1982). El primer elemento del fenómeno se refiere al necesario entendimiento que ha de tener el sujeto de que está vulnerando con su conducta y sin justificación legítima el bien jurídico penalmente protegido. El segundo aspecto se refiere al humano albedrío para actuar en sentido contrario a la ley, pudiendo y debiendo obrar conforme a derecho. La capacidad de entender, como facultad intelectiva perteneciente a la esfera cognoscitiva, es la posibilidad de conocer, comprender, discernir, discutir y criticar los motivos de la propia conducta y, por lo tanto, de apreciarla en sus relaciones con el mundo externo, en su dimensión y en sus consecuencias. La capacidad de querer, como facultad perteneciente a la esfera volitiva, es la posibilidad de determinarse basándose en motivos optativos y seleccionados, la de elegir la conducta más apropiada entre diversas alternativas y, por consiguiente, de abstenerse frente a los estímulos externos o de refrenar los impulsos internos e inhibir la actuación.
Definida la imputabilidad como un atributo o aptitud de la persona (de entender y de querer, como premisas básicas), deben considerarse los aspectos personales que el agente deja traslucir en la realización de la conducta, pues la personalidad se refleja en el momento de la comisión del acto (Tobón, 1981). A través del hecho pueden estudiarse no solamente las esferas cognoscitiva y volitiva del sujeto, sino también aspectos peculiares de su personalidad. Debe tenerse presente que en el ordenamiento penal colombiano la imputabilidad no se funda en la total madurez psicológica y la completa sanidad mental, estados improbables en cualquier humano corriente, sino en los límites impuestos a la capacidad de comprender o de querer para no convertirse en fenómenos de exclusión.
Fig. 1 Secuencia de la comprensión y determinación ante la comisión del delito.

Para explicar el anterior diagrama citemos un ejemplo de un caso de imputabilidad:
Caso 1. Pedro, lejos de su hogar, enciende intencionalmente la casa del señor Rodríguez ya que este manifestaba deberle un dinero. Pedro nunca manifestó realizar cobro jurídico por dicho capital prestado. Mientras el fuego consumía la casa del señor Rodríguez, también se propagaba por todo el vecindario causando daño a los habitantes de esa localidad. Pedro gozaba con el espectáculo. Fue aprehendido en el mismo sitio, no intentó escapar y al ser interrogado manifestó “…si lo hice, prendí ese enorme fuego por que fue lo mejor que encontré para cobrarme el dinero que ese señor me debía…”
Caso 2. El señor A disfruta el hecho de haber disparado al señor J y haberle causado la muerte ya que el señor J no se dejó robar unos artículos de su propiedad, lo cuál el señor A intencionalmente manifiesta que lo hizo para que las personas entiendan que es mejor dejarse robar que tirársela de héroe.
En los dos ejemplos, todos comprendían lo que hacían (Cognición) mas ninguno se autodeterminó (Voluntad) negándose el placer de realizar el hecho material (prender fuego, disparar para robar); Ganancias subjetiva: (dejar un mensaje). Responsabilidad penal (cárcel). El imputable estaría en la capacidad de discernir entre el bien y el mal, juicio valorativo de la conducta, claridad mental y comprensión de todos los detalles del hecho material, es decir principio de realidad.
Imputabilidad disminuida o atenuante analógica
Se valora los efectos psicológicos que, sobre el individuo y la acción concreta, proyecte la alteración, mermando con intensidad, aun cuando sin llegar a excluir, las facultades de conocimiento o de volición. (Tiffon, 2008) Se considera:
1. 1. Adicción de sustancias: La sintomatología esencial de la adicción a las sustancias en la ansiedad, la expresión del deseo o de la necesidad irresistible de querer volver a consumir la sustancia de la que depende (drogodependencia). Existe asimismo un efecto de tolerancia a la sustancia basada en el aumento del consumo de la misma en dosis progresivas, lo que favorece el aumento de conductas delictivas para conseguirla y a fin de poder alcanzar los efectos satisfactorios deseados.
2. El arrebato: Corresponde a estados emocionales súbitos y de corta duración. En el caso de ser de aparición más lenta puede originar un estado de ofuscación tenaz y/o persistente lo que constituiría el término de obcecación. Son situaciones que pueden ser considerados como alteraciones psíquicas de breve duración y que originan efectos que condicionan el alcance de la compresión de la realidad o de actuar.
3. Un estado afectivo muy intenso: Tal circunstancia tiene potencial de reducir el campo de la conciencia limitando la capacidad de atención y de concentración traduciéndose en una insuficiente y/o limitada comprensión de la realidad. (ejemplo, la figura jurídica de la Ira e Intenso Dolor)
Según Carrasco y Maza (2000) citado en Tiffon, (2008) se ha de tener en cuenta los siguientes aspectos:
1. Debe existir un estímulo exógeno y con suficiente intensidad y potencialidad como para provocar y desencadenar un estado anímico fuera de lo normal.
2. El estimulo debe provocar un estado psicológico emocional o pasional y que origine una perturbación ostensible de la capacidad de libre determinación, súbita y momentánea en el arrebato y de cierta persistencia en la obcecación.
3. El estimulo debe proceder del precedente comportamiento de la víctima o de alguna circunstancias exterior objetiva.
4. Debe existir una relación de causalidad entre los estímulos y los estados generados de arrebato u obcecación, comprensible desde la forma natural de reaccionar según la común experiencia acerca o los comportamientos humanos.
5. Debe haber una conexión temporal entre la presencia del estímulo y el surgimiento de la emoción o pasión.
La Inimputabilidad.
Es la incapacidad para valorar la trascendencia del comportamiento o hecho que se realiza y/o la incapacidad de regular la conducta según las exigencias del derecho debido a inmadurez psicológica o trastorno mental. Agudelo, (2007)
Dos aspectos se destacan en la anterior noción de inimputabilidad, a saber, uno intelectivo y otro volitivo.
A) Aspecto intelectivo (Cognitivo)
El aspecto intelectivo está referido a la incapacidad para comprender la ilicitud del comportamiento y se concreta en la incapacidad de valorar o de juzgar, entendiendo este término como la “facultad de apreciar diferenciadamente los valores y sus magnitudes” Henríquez, (1949 p. 32) Dicha capacidad para juzgar está comprometida cuando existe un obstáculo para percibir la existencia de los valores o su magnitud. Este obstáculo estaría mediatizado por una alteración cognitiva específica o la forma particular de dar respuesta a esos valores. Al respecto refiere Ruiz, (1980)
“ Puede darse el caso de que el sujeto no pueda apreciar el valor, o que apreciándolo no le dé la trascendencia o alcance que tiene o le dé un alcance que no corresponde con las pautas de valor ético-social que normativamente lo rigen” (p. 96)
El sujeto no puede apreciar el valor ya que se le dificulta reconocer el valor mismo, por ende, la no apreciación del valor se ve limitado por tales dificultades. El esquizofrénico que tiene alterada la cognición, en especial la percepción (alucinaciones) no aprecia la realidad como tal, ya que está determinado por el episodio de la alucinación, es decir, distorsiona la realidad. Entendida la realidad como el valor objetiva de la realidad. El esquizofrénico puede ver, sentir, escuchar cosas que los demás no perciben dado a su trastorno orgánico. Por consiguiente, se le dificulta reconocer el valor mismo (reconocer la realidad). Todo esto trasciende en el esquizofrénico en la proposición siguiente; si el susodicho no comprende la realidad, por ende, no comprendería un acto o echo en particular. Por lo tanto, es entendible como estaría determinado la moral y la ética en estas personas.
Por otra parte, es importante destacar la incapacidad de comprender y la inconsciencia del acto, como lo manifiesta Agudelo, (2007):
“… no es lo mismo incapacidad de comprender que inconsciencia del acto que se ejecuta. Es claro que si esta inconsciencia existe, a fortiori tampoco existiría la conciencia del valor del acto, pues es evidente que el no sabe lo que hace, mal puede saber que obra con ilicitud (…) En efecto: el enajenado (ciertos tipos de enajenación) puede a veces tener conciencia del acto y no por ello puede afirmarse la imputabilidad…” (pp. 28-29)
El Psicótico con ideas delirantes tipo persecutorio (Trastorno delirante, Esquizofrenia tipo paranoide, psicótico breve con síntomas positivos (ideas delirante, alucinaciones, lenguaje desorganizados con desencadenante graves o sin desencadenantes graves), psicótico inducido por sustancias) etc. Todos estos sujetos que puedan tener estos trastornos clínicos pueden cometer una ilicitud (asesinar, abuso sexual etc.) pero la condición en la comisión del delito está sujeto a sus trastorno de base. (Esquizofrenia) por ejemplo: la idea delirante (alteración del contenido del pensamiento) puede conllevar a un sujeto asesinar a otro por que cree que es el enemigo que lo persigue, sabe que mata a un hombre y quiere matarlo. Ataca a la persona en particular y no al perro que este lleva consigo, ni hurta ningún objeto de valor. El sujeto paranoico direcciona su acto frente al sujeto y no al perro o la intención de hurtar, el impulso es hacia la persona que cree que le va hacer daño (sin evidencia objetiva de ello), es un hecho desorganizado sin previa planeación, Abrupto, del momento. A pesar de saber que mata y querer matar, es inimputable (consideración del juez, bajo el razonamiento que deduce en la valoración de las pruebas “dictámenes de expertos en la materia; psicólogos, psiquiatras etc.” Entre otras pruebas que le serían concluyentes en las teorías del caso) pues no tiene conciencia de la ilicitud de su comportamiento.
B) Aspecto Volitivo (Autodeterminación)
La palabra volitivo proviene del termino latino volo, que significa “quiero”. La Real Academia Española (RAE), (2001) afirma que volitivo es aquello relacionado con los actos y fenómenos de la voluntad. La voluntad, por su parte, es la facultad de decidir y ordenar la propia conducta. Por lo tanto, aparece vinculada al libre albedrio y al libre determinación. Una conducta volitiva refleja la concreción de los pensamientos de una persona en actos. De esta manera, supone la libre elección de seguir o rechazar una inclinación, en una decisión donde interviene la inteligencia. La voluntad está compuesta por el querer (el apetito) y el desear (la volición). Lo volitivo debe tener un fin, que es consiente y objeto de conocimiento del sujeto. Puede diferenciarse entre la volición (el deseo que es el objeto de conocimiento), la tendencia (el apetito natural determinado por lo orgánico y lo instintivo; carece un fin racional) y la inclinación (posee un fin determinado, pero no es objeto de conocimiento). En la voluntad intervienen el apetito y la volición, ya que el acto voluntario es deliberativo (se tiene conocimiento de lo que se está por hacer). En otras palabras: existe una motivación que se genera en el pensamiento y que se somete a una deliberación; con ese conocimiento, el sujeto analiza las posibilidades y concreta el acto en cuestión.
El elemento volitivo en la inimputabilidad está relacionado con la capacidad de autodeterminación del sujeto. Es decir, en el inimputable la acción no coincide con la voluntad del individuo dado a la dificultad psicológica, afectiva o conductual. El enajenado (Sujeto con psicopatología) se le dificulta la autodeterminación; ya que, desconoce lo que realiza y la voluntad se encuentra comprometida en la medida que le entorpece decidir y ordenar la propia conducta. Por ende, la libertad y la determinación están sujetas al trastorno psicológico que prevalece como sustento irracional. El sujeto enajenado puede llegar a querer realizar el injusto (el apetito) pero el deseo está enmarcado por la psicopatología (volitivo). El deseo es el impulso, el querer es el acto en sí. Por consiguiente, el fin del enajenado es inconsciente, por tanto, desconoce el objeto. El deseo estaría relacionado con la psicopatología y el querer (acto), con la respuesta que entrega la psicopatología. Es cuando, se establece la incomprensión de la ilicitud (desconoce el objeto “hecho material”)
Fig. 2. La Voluntad del Inimputable.

El acto voluntario del inimputable se encuentra en contraposición a lo deliberativo, ya que, este no tiene conocimiento de lo que se está por hacer o por lo que hace. La motivación se genera desde el trastorno psicopatológico, por lo tanto, no existe una deliberación y las posibilidades están dadas por las manifestaciones propias de la patología mental, afectiva y comportamental. El enajenado actúa sin el conocimiento de los elementos objetivos de la intención (volitivo “dolo”) el querer realizado está en virtud al deseo (la tendencia) que se encuentra vinculado a la psicopatología (delirio, alucinación, disociaciones etc.) y se llega al hecho material (la inclinación) que no era objeto del conocimiento del enajenado. En resumen, no existirá la figura del dolo, ya que le asiste por parte del enajenado, una nulidad en la intención y no hay una clara voluntad de realizar el hecho típico. En el elemento cognitivo; no sabe y desconoce lo que se hace “tiempo presente” (hecho material, espacio y tiempo); y en el elemento volitivo es necesario demostrar que fue llevada por el deseo patológico en la realización del hecho típico.
Intelectivo, Volitivo y Sistemas en la Inimputabilidad.
La inimputabilidad es incapacidad de comprender o de determinarse, o de ambas a la vez, se alude a los efectos producidos por determinadas causas también susceptibles de enunciación tales como estados biológicos, la edad (niñez o vejez), o perturbaciones mentales o problemas de tipo cultural. (Agudelo, 2007)
Al formular la inimputabilidad, pues, los códigos enuncian: o solo la causa del fenómeno, o solo los efectos del mismo, o tanto la causa como el efecto. Y según que ello acontezca, se tiene los diferentes sistemas, a saber, el sistema biológico o psiquiátrico, el sistema psicológico y el sistema mixto. (Saldaña, 1925; Jiménez, 1925, 1959 y Mezger, 1949).
Sistema biológico o psiquiátrico
En este sistema se alude a la causa por la cual el sujeto es inimputable, sin que se entre a decir por que razón esa causa o fenómeno enunciado constituye inimputabilidad. (Agudelo, 1994, p. 22). Por ejemplo, se mira a la demencia como causal de no responsabilidad pero no se explica por qué la demencia hace al sujeto no responsable. Se tiene a la edad como causa biológica “no comete delito (o es inculpable, o no es responsable), el menor de edad”. En este caso se alude a un hecho biológico como causa y de ahí el nombre que el sistema adopta” (Agudelo, 2007 p. 37).
Sistema Psicológico
En este sistema ya no se alude a la causa, sino al efecto que ella produce en relación con los dos pilares de la inimputabilidad, a saber, la comprensión y la voluntad. Se dirá, por ejemplo, que es inimputable el que al momento del hecho no tuviere conciencia y/o voluntad de sus actos, o el que no tuviere capacidad de comprender y/o determinarse. En este sistema no se destacan los fenómenos culturales, de edad o estados anormales del individuo que constituyen la causa de la perturbación o carencia de la comprensión y/o determinación. (Agudelo, 1994, 2007)
Sistema mixto
Frente a la unilateralidad de los dos sistemas anteriores, en los que sólo se enuncia bien la causa y el efecto, el sistema mixto alude tanto a aquella como a éste. Se menciona entonces el fenómeno o los fenómenos que convierten al sujeto en inimputable, pero se explica a la vez por que ocurre eso, es decir, se menciona la perturbación mental o la desarticulación cultural, la repercusión de la edad y la voluntad el sujeto. (Agudelo, 1994, p. 22).
La Psicopatología en la inimputabilidad
El término de inimputabilidad alude de una manera u otra a la existencia de alguna psicopatología o disfunción del estatus psíquico. (Tiffon, 2008) Son causa psicobiológica de la inimputabilidad:
1. La anomalía o alteración psíquica.
2. El trastorno mental transitorio.
3. En estado de intoxicación.
4. El síndrome de abstinencia.
5. Las alteraciones de la percepción, pensamiento, disociaciones de la memoria etc.
6. El miedo insuperable.
La consecuencia legal es la exclusión o la parcialidad de un pronunciamiento de condena con respecto al imputado al que se referencia. Paralelamente, y en el caso de disfunción mental grave o agudo, suele existir para el imputado alguna medida de seguridad que, incluso puede llevar al internamiento con la correspondiente pérdida de libertad. Esto es debido a que la inimputabilidad del acusado con frecuencia se incorpora en el diagnostico un pronóstico de peligrosidad. (Tiffon, 2008)
1. Causas psicobiológicas de inimputabilidad.
1.1. Trastorno o disfuncionalidad psíquica
El trastorno o disfuncionalidad psíquica ha de reunir unos criterios esenciales, los cuales se definen seguidamente (Monasterio y Tiffon, 2006)
a) Criterio Cualitativo: Por cuya anomalía o alteración psíquica, y, por tanto su diagnostico categorial, ha de afectar a los elementos integrantes de la imputabilidad penal que son la capacidad de conocer, cognitiva o inteligencia y la capacidad de determinarse de acuerdo a su voluntad. Considerándose como realmente importante a efectos de la imputabilidad del encausado, su grado de afectación de estas 2 funciones psíquicas en el momento de la comisión del delito.
b) Criterio Cuantitativo: El criterio cuantitativo es operativo a todos sus efectos cuando es justificable que el grado de afectación en su estatus psíquicos es completa y absoluta que provoca la mengua significativa de sus capacidades cognitivas o y/o volitivas. Es decir, el imputado se ha de hallar privado de modo total y completo de la inteligencia y de la voluntad.
c) Criterio Cronológico: Se trata de la coincidencia de estado supuestamente patológico con la materialización de los hechos imputados.
1.2. Trastorno mental Transitorio
El trastorno mental transitorio ha de reunir una serie de requisitos para establecer este tipo de diagnostico y que se detallan a continuación:
• Que haya sido desencadenado por una causa inmediata y fácilmente evidenciable.
• Que su aparición haya sido brusca o al menos rápida.
• Que su duración haya sido breve.
• Que cure de forma igualmente rápida, por una curación completa, sin secuelas y sin probabilidades de repetición.
• Que haya surgido sobre una base patológica probada en el sujeto en que se manifestó.
• Que la intensidad del trastorno mental sea origen de una anulación completa del libre albedrio e inconsciencia, no bastando la mera ofuscación. (Tiffon, 2008)
1.3. Estado de intoxicación plena y el síndrome de abstinencia
Según Tiffon, (2008) se debe determinar y valorar si en el momento de la comisión del delito, el imputado se encontraba en alguno de los siguientes supuestos:
a) En estado de intoxicación plena: La cual plana dará lugar a la inimputabilidad siempre y cuando que el acusado no haya buscado ese estado de intoxicación con el propósito de cometer una infracción penal o no hubiese previsto la previsión de realizar la comisión del mismo. La intoxicación plana puede originarse de las siguientes maneras:
• Fortuita: Se da de manera fortuita cuando no ha sido ni querida ni prevista pues el sujeto ignora los efectos bio-psico-sociales del tóxico. Se considera inimputable.
• Voluntaria: Se manifiesta de manera voluntaria cuando se conocen los efectos de la sustancias y se consume voluntariamente aunque no se desea que den origen a conflictos judiciales. Se habla de inimputabilidad siempre que:
a) La intoxicación no haya sido buscada con el propósito de cometer una infracción penal.
b) No se hubiese previsto debido prever su comisión.
• Intencional: Se llega a ella intencionalmente para cometer un delito bajo su influencia buscando una acción facilitadora de la droga tóxica o anulación de las inhibiciones. Se considera imputable.
b) En estado de síndrome de abstinencia: Cuando sea de tal intensidad que tal situación psicofisiológico ocasiona una abolición de la capacidad intelectiva de la capacidad volitiva.
1.4. Alteración de la percepción
De acuerdo con lo que establece la legislación, se refiere a las deficiencia sensoriales tales como la sordomudez y a la ceguera: a ello se refiere a aquel conjunto se sujetos que por tener alteradas sus facultades perceptivas no han tenido el necesario proceso de socialización y el resultado es un erróneo conocimiento y representación de la realidad, del mundo exterior y de las relaciones sociales. El imputado, además, estaría incapacitado para reconocer el sentido jurídico de sus actos, y, en este tipo de casos, se hallarían afectadas sus facultades cognitivas antes que las volitivas. (Tiffon, 2008)
1.5. El miedo insuperable. El concepto de “Miedo Insuperable”, debe entenderse como un trastorno de la ansiedad que se puede incluir en las crisis de angustia. Los manuales diagnósticos DSM-IV-TR, (2001) y CIE-10, (1994) no contemplan como criterio diagnostico el término de miedo insuperable. En cualquiera de los casos, se trataría de un término sensible que invita al debate y a la reflexión durante el acto oral en la sala ante el resto de profesionales que intervengan en la causa y el procedimiento. (Tiffon, 2008) Para que se pueda considerar como miedo insuperable, han de estar presentes un conjunto de elementos:
• Una situación capaz de generar un estado emocional de tan acusada intensidad que prive a la persona que lo sufre, del normal uso de su raciocinio que provoque la anulación de la voluntad autodeterminada.
• El miedo debe haber sido provocado por estímulos ciertos y conocidos.
• Debe tener la consideración de insuperable, o lo que es lo mismo, con imposibilidad psíquica de ser dominado o mentalizado (cognitivamente controlado).
Por otra parte, en el Código Penal y de Procedimiento Penal Colombiano, (2004) (Titulo III, Art 33) está tipificada la inimputabilidad de la siguiente manera:
Es inimputable quien en el momento de ejecutar la conducta típica y antijurídica no tuviere la capacidad de comprender su ilicitud o de determinarse de acuerdo con esa comprensión, por inmadurez sicológica, trastorno mental, diversidad sociocultural o estado similares. No será inimputable el agente que hubiere preordenado su trastorno mental. Los menores de dieciocho (18) años estarán sometidos al sistema de Responsabilidad Penal Juvenil. (p. 25)
Acerca de la inimputabilidad del C. P. (2000) Ley 599. Permite explicar científicamente los siguientes aspectos de la Ley:
1. Incapacidad de comprensión.
2. Incapacidad de determinación.
3. Trastorno mental.
4. Inmadurez psicológica.
Incapacidad de Comprensión. Según Giraldo, (1990) y Mesa, (2007) La comprensión es un acto voluntario en donde el sujeto trasciende de su mismidad y logra aprehender el mundo externo. El acto voluntario exige que el campo atencional de la conciencia le permita a la persona: 1) dar cuenta objetiva del entorno y del él mismo, 2) mantener en su campo central de consciencia los datos en calidad u cantidad (volumen atencional) suficiente para realizar los demás procesos psicológicos superiores. La desestructuración en el campo de la consciencia estaría determinada por al menos uno de estos indicadores:
1) Hay desorientación en cuento a: 1) persona (no sabe quién es), 2) lugar (no sabe dónde está) y 3) tiempo (da la fecha con más de cinco días de adelanto o de atraso).
2) El individuo no es capaz de dar la valoración objetiva y real a lo externo o a sus actos.
3) No trasciende su subjetividad. Por su incapacidad para dar razón de su entorno con base en sus cualidades, entonces le impone su propia valoración.
4) Al no darse sanamente este proceso atencional, no hay lógica en los procesos de razonamiento, estableciendo de juicios, recuperación memorística, soluciones de problemas y pensamiento.
5) No hay almacenamiento de información subliminal porque para él todos los datos son importantes. El enajenado no comprende la ilicitud del acto porque no posee la capacidad de valorar el acto como tal, por dichas razones el enajenado no puede dar razón de su entorno, del aquí y el ahora, incluso de su misma persona, en algunos casos ni sabe quién es, aunque en su lucha por conservar su identidad, puede recuperar de su memoria datos importantes. Giraldo, (1990) y Mesa, (2007)
6) Para determinar la psicopatología especialmente la capacidad de comprensión es necesario valorar por parte del profesional calificado (Psicólogo Forense, Psiquiatra Forense) áreas como: Atención, memoria, lenguaje y pensamiento, valoración del entorno, procesos de adaptación social, laboral o académica e inteligencia (Análisis cuantitativo del C.I “I.Q”) a través de test de inteligencia para correlacionarlos con las evidencias clínicas.
La base se sustenta con la siguiente proposición: Si un bajo C.I correlacionado con las áreas descritas, es lata la probabilidad de estar ante una persona con serias dificultades para comprender la diferencia entre lo permitido y lo prohibido. Estas dificultades pueden ser de carácter permanente o temporal, de instalación gradual o súbita. Las patologías psíquicas con más alta probabilidad de llegar a ser calificados con dificultades para comprender, independientemente del carácter de está, la tienen quienes padecen de: Psicosis esquizofrénicas o algunos trastornos psicóticos. Enfermedades con periodos de delírium. Desestructuración (deterioro) cognoscitivos y Algunos trastornos disociativos. Giraldo, (1990) y Mesa, (2007)
Incapacidad de Determinación: La incapacidad de determinación es no poseer el autocontrol necesario ante impulso irresistible que lo lleva a actuar, comprendiendo y aun no comprendiendo, que la conducta a realizar por él mismo es un ilícito. Por consiguiente, estaría relacionadas con las variables: la capacidad de aprehensión, La capacidad de comprensión y la capacidad de discernimiento. Giraldo, (1990) y Mesa, (2007). De manera adicional a los Trastornos Psicopatológicos mencionados en la incapacidad de comprensión se encuentra en esta categoría los Trastornos Neuróticos y del Control de Impulsos.
Trastorno Mental. Es cualquier perturbación o disturbio del funcionamiento psíquico que altera en forma grave, ya sea permanente o transitoria, el área intelectivo-cognoscitiva, afectivo-emocional y/o volitiva-conativa de la personalidad de un individuo, al punto de impedirle, en el momento de su acto delictivo, gozar del pleno uso de sus facultades mentales superiores, tener pleno conocimiento de causa, medido como capacidad para distinguir entre lo lícito y lo ilícito y darse cuenta de las consecuencias de sus actos. Le impide también la libre capacidad de volición, entendida como la facultad de determinar sus acciones de acuerdo con el conocimiento previo que tenga las mismas. (Mora, 1979 citado en Mesa, 2007). Los trastornos psicológicos más comunes de esta categoría son: Síndromes cerebrales orgánicos severos y deteriorantes, procesos psicóticos agudos y crónicos, intoxicaciones agudas y crónicas que no hayan sido preordenadas y reacciones inusuales de carácter afectivo, sin preordenamiento y por ende inesperadas.
Inmadurez Psicológica: Atiende a los conceptos de inmadurez emocional, intelectual, sexual, social y laboral entre otros. La madurez psíquica total supone un adecuado desarrollo en 1) intelectivo-cognoscitivo, 2) afectivo-emocional, y 3) conativo-volitivo. (Mora, 1979 citado en Mesa, 2007). La inmadurez en la Ley está prevista de: La diversidad sociocultural; campesinos de muy apartadas regiones con escaso o nulo contacto con el casco urbano más próximo y mucho menos con ciudades. Con los indígenas, los jueces de ejecución de penas u medidas de seguridad deben en coordinación con la máxima autoridad indígena de la comunidad establecer las medidas aplicables de la inimputabilidad (C. P. P, (2004) Ley 906. Art 470
También se consideran inmaduros psicológicos: Algunos retardados mentales, posiblemente los calificados como moderados, graves y profundos, que posean también retardo en habilidades, normas y reglas de comportamiento social. Los menores entre los 14 y 18 años de edad tienen tratamiento de protección integral diferente a la imputabilidad C. I. A, (2006). Ley, 1098 Art 143 a 150.
Algunos sordomudos que nunca accedieron al lenguaje escrito y por lo precario de su comunicación no pudieron tener un proceso normal de maduración psicosocial. Los sordomudos que no se han socializados y son inmaduros psicosociales. Los menores de edad cronológicamente, rango 0-12 años C.I.A (ley 1098) y algunos retardados mentales, principalmente los moderados.
Referencias.
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domingo, 28 de junio de 2009

PSICOPATOLOGIA EN LA AGRESIÓN SEXUAL EXTREMA Y SUS REPERCUSIONES EN PSICOLOGÍA FORENSE.

PSICOPATOLOGIA EN LA AGRESIÓN SEXUAL EXTREMA Y SUS REPERCUSIONES EN PSICOLOGÍA FORENSE.
DR. ERIC GARCÍA LÓPEZ.
DR. EN PSICOLOGIA LEGAL Y FORENSE (MADRID ESPAÑA)



VIOLENCIA SEXUAL.


PSICOPATOLOGIA


Violencia sexual. Repercusiones forenses


Algunos médicos y neurólogos afirman que la agresividad o esta conducta que hace que él ser humano sea un psicópata es por que tiene un daño en el (lóbulo frontal) o en la (amígdala cerebral).

*La violencia es anormal en extremo.
*No hay un perfil del agresor sexual.

*Caso de un Agresor sexual: le mutila el miembro a su victima, lo obliga a masturbar al propio miembro, después le corto las manos y por ultimo lo decapito.

Los sujetos psicópatas no reconocen una expresión de dolor
REPERCUSIÓN FORENSE.
La importancia de los juicios orales, para el psicólogo forense es saber distinguir el comportamiento psicótico o psicopático del inculpado.

Pruebas aun usadas para los casos de violación: Machover, HTP, HOMBRE BAJO LA LLUVIA.

Violencia sexual infantil.



Psicología.


Jurídica Forense Caminos Psicopatología Neurociencia
Paralelos

Derecho

Caminos convergentes






Procedimiento acusatorio
Adversarial


Oralidad Inmediatez Adversariedad Publicidad

Psicología forense

Discusión análisis

* El DSM IV R es el que más es usado para este tipo de clasificaciones.
(personal.telefonica.terra.es/web/psico/dsmiv.)

Tipologías de evaluación psicológica forense.

Características personales Procesos de sociabilización
Psicopatología Estilo de vida
Taza de reincidencia Respuesta al tratamiento


Objetivos

Evaluación del agresor sexual
Nivel psicológico (Soria.2006)


Alcance y magnitud Amenaza social
De la desviación sexual inmediata o a largo plazo


Si se pueden modificar las Valorar el riesgo de
Cogniciones, actitudes, reacciones reincidencia
Emociones y conductas erróneas

Riesgos
(caso)

Goyo cárdenas Esquizofrénico Necrófilo
Psicología
Forense
(Riesgos)


Nespecifico Desdoblamiento de la personalidad


Heredoietico obsesivo


Epiléptico psíquico Vampiro


Gregorio cárdenas
Aunque el caso del multihomicida mexicano Gregorio “Goyo” Cárdenas Hernández ya tiene más de sesenta años, resulta interesante, como tantos otros que hemos traído a este libro, para conocer la evolución con que la criminología ha tratado de explicar los distintos comportamientos de los homicidas seriales. En éste, en particular, por el debate que se produjo en la Sociedad de Neurología y Psiquiatría de México (DF), sobre la personalidad del autor de los hechos y su imputabilidad o no.
Escribía José Revueltas en 1942: “Ahora ya no se discute si Gregorio Cárdenas Hernández es un enfermo; discútese, tan sólo, si el criminal de Tacuba es un esquizofrénico o si, como lo sostiene el doctor Gonzalo Lafora, es un epiléptico psíquico. Y lo discuten nada menos que personalidades especialistas en neurología tan eminentes como el doctor Salazar Viniegra, el doctor Manuel Guevara Oropeza y el doctor Alfonso Millán”.
Cuando el doctor Lafora presentó su estudio del caso Gregorio Cárdenas Hernández, el local de la Academia Nacional de Medicina de México resultó insuficiente, para el numeroso público que concurrió al interesante evento científico. Entre los neurólogos se encontraban los doctores José Quevedo, Manuel Falcón y Edmundo Buentello.
Invitados por la Sociedad de Neurología asistieron también el licenciado Urtusástegui, representante del Ministerio Público ante el Juzgado Decimocuarto de la Quinta Corte Penal, que es donde se ventila el caso de Gregorio Cárdenas; el licenciado Martínez La valle , secretario del mismo juzgado, y el licenciado Jorge G. Casasús, defensor del reo. En medio de un respetuoso silencio, el doctor Guevara Oropeza, presidente de la Sociedad de Neurología y Psiquiatría, dio por abierta la sesión, concediendo el uso de la palabra al doctor Gonzalo Lafora.
Respecto del cuadro clínico, “se advierten en los antecedentes hereditarios de Cárdenas... –dijo el doctor Lafora– ...evidentes signos patógenos. Tanto en la línea materna como en la paterna existen detalles susceptibles de acusar una herencia enfermiza. El padre de Gregorio sufrió de jaquecas hasta los treinta y un años, hecho que debe ser tomado en consideración por la circunstancia de haber persistido hasta tal edad”. En la línea materna, el doctor Lafora logró obtener datos que fijan como explosivo el tipo temperamental de la abuela del sujeto. Debe agregarse a esto la circunstancia de padecimientos epilépticos en dos de las hermanas de Gregorio, así como el detalle de la enuresis (orinarse en la cama) del propio criminal, que sufrió dicho fenómeno hasta los dieciocho años de edad, unido a los clásicos pavores nocturnos. Cárdenas Hernández padeció siempre de pesadillas angustiosas, cefaleas y vértigos, y durante su vida consultó con frecuencia a numerosos médicos. En los últimos meses sufría reacciones depresivas, mientras por otra parte llevaba una vida de trabajo activo y aparentemente normal.
Según narra un condiscípulo de Gregorio Cárdenas, en cierta ocasión hubo de parte de los demás compañeros del criminal una especie de protesta en su contra, protesta hiriente y con vías de hecho, a causa de determinados apuntes de clase. La reacción de Gregorio Cárdenas fue de timidez y apocamiento, lo cual hizo a sus compañeros juzgarlo más bien como un cobarde. Otra característica de Gregorio, que según el doctor Lafora puede clasificarlo entre los tipos llamados económicos, era su poco desprendimiento con respecto al dinero. Hacia las mujeres públicas con quienes tenía relaciones, adoptaba un trato que distaba mucho de la generosidad, y el automóvil que tenía lo usaba en ocasiones como vehículo de ruleteo, para allegarse algunos fondos.
La vida sexual de Gregorio Cárdenas se inicia a los once años, con las manifestaciones narcisistas habituales, sin ninguna tendencia hacia la pederastia o el incesto. A la edad de dieciocho años comienza a frecuentar prostitutas, llegando a padecer algunas enfermedades venéreas, en una de las cuales se descubre la existencia del treponema pálido, sin que el tratamiento de la enfermedad se condujera en forma enérgica. En 1940 entra en relaciones con Virginia Leal, a quien conoce en un baile y después hace su amante. Virginia, después de un corto espacio de tiempo, lo abandona, hecho que Gregorio consigna en su diario. Parece ser que esta decepción amorosa le crea ciertas inclinaciones hacia el resentimiento y el rencor, en contra de las mujeres. Más tarde conoce a Gabina González, a quien posee sin haberse casado, por lo cual la familia de ella recurre a los tribunales para obligarlo a contraer matrimonio. Después de una corta temporada matrimonial, Gregorio se divorcia, acusando de infidelidad a su esposa. En el intervalo que sigue y hasta sus relaciones con Graciela, frecuenta a meseras de restaurantes y cabarets. Los amores de Gregorio Cárdenas con Graciela Arias arrojan datos de sumo interés, para la fijación de la personalidad del criminal. Graciela, en efecto, representa un hecho nuevo en la vida de Gregorio.
Continuamente se siente acosado por los celos en relación con Graciela; el temperamento de ella lo desquicia, ya que con frecuencia tienen choques. En cierta ocasión en que Graciela habla por teléfono, Gregorio la increpa acerca de con quién se encuentra hablando, a lo cual Graciela replica vivamente que, si le interesa saberlo, investigue, respuesta que produce extraordinaria desazón en Cárdenas Hernández. Justamente antes de estrangular a Graciela, el homicida tiene una escena de celos con ella, después de la cual sufre el acceso de epilepsia durante el cual mata a la muchacha.
La actitud de Gregorio con respecto a los animales es particularmente sintomática. Por ellos siente una especial ternura y delicadeza. Durante algún tiempo mantiene relaciones con una muchacha, de apellido Romero, quien, según Gregorio, le profesaba extraordinario cariño. La joven lo visitaba en la casa de Mar del Norte, donde Gregorio tenía un conejillo que usaba como animal de experimentación. Muerto accidentalmente el conejillo, entre la muchacha y Gregorio le dan sepultura, encontrándose ya tres de las víctimas enterradas en el jardín, buscando precisamente el lugar más opuesto a donde yacían las mujeres estranguladas por el criminal. “Por un momento –confiesa Gregorio Cárdenas Hernández al doctor Lafora– tuve el deseo de poseer por la fuerza a la muchacha, para estrangularla después”. No obstante, por quién sabe qué razones, el criminal se domina y no hace nada en contra de la joven. “El impulso homicida de Gregorio Cárdenas –afirma el doctor Lafora– no surge en todo momento. Su vida amorosa obedece siempre a impulsos sentimentales”. El doctor Lafora narra a continuación el hecho, ya suficientemente conocido, de cómo ante un alacrán, que apareció en la casa de su familia, Gregorio tuvo escrúpulos para darle muerte.



Pruebas psicológicas forenses
Falta de comunicación de ministerio público y peritos.
Actual mente se hacen informes clínico y no un informe forense


Protocolo de Estambul
Manual sobre violencia (OMS)
La mayoría de los agresores son hombres.



Psicótico Psicópata

Trastorno mental Trastorno de la personalidad
Alteración de la realidad
Problemas de cognición y abolición.

CONGRESO PUEBLA

CONGRESO PUEBLA

sábado, 27 de junio de 2009

miércoles, 24 de junio de 2009

lunes, 22 de junio de 2009

martes, 16 de junio de 2009

EL CRIMINOLOGO




LOS CASOS MAS IMPACTANTES DEL DR.QUIROZ CUARON

JOSE RAMON GARMABELLA

PÁGINAS CAPACES DE HELARNOS LA ESPALDA,LOS CRÍMENES MÁS ATROCES Y LAS INVESTIGACIONES QUE EN TORNO A ÉSTOS REALIZARA EL CÉLEBRE MAESTRO,MÉDICO,CRIMINALISTA Y PALADÍN DE LA JUSTICIA MEXICANA EN ESTE LIBRO,VERDADERO DOCUMENTO HISTÓRICO,APARECEN DESDE LEÓN TROTSKY HASTA GREGORIO CÁRDENAS

QUE ES LA PSICOLOGIA CRIMINOLOGICA

VICENTE GARRIDO GENOVES






LA PSICOLOGÍA CRIMINOLÓGICA PRETENDE COMPRENDER EL CRIMEN, SUS CAUSAS Y A SUS AUTORES, Y DAR HERRAMIENTAS PARA SU PREVENCIÓN. SU ACTUACIÓN SE REALIZA EN EL MUNDO FORENSE (PRISIONES, POLICÍA, TRIBUNALES) Y EN LA PROPIA COMUNIDAD, CUANDO TRATA DE PREVENIR LA DELINCUENCIA O ELABORAR INTERVENCIONES EN INSTITUCIONES DE LA SOCIEDAD. SU VINCULACIÓN CON LA PSICOLOGÍA CLÍNICA, COMUNITARIA Y SOCIAL ES ESTRECHA, PERO ELLO NO ES OBSTÁCULO PARA QUE OBTENGA SU SINGULARIDAD DE LA GRAVEDAD Y EXTENSIÓN DEL PROBLEMA AL QUE SE ENFRENTA, Y DE LOS MÉTODOS QUE HA IDO PERFILANDO EN ESA TAREA

MENTES ASESINAS

FEGGY OSTROSKY-SOLIS
LA VIOLENCIA EN TU CEREBRO.

¿QUE MUEVE A ALGUNOS SERES HUMANOS A DAÑAR A SUS FAMILIARES O A EXTRAÑOS? ¿CÓMO PUEDEN ESTOS IMPULSOS Y ACCIONES PREVENIRSE O CONTROLARSE? LAS CONDUCTAS VIOLENTAS QUE VAN DESDE EL ABUSO DOMÉSTICO HASTA EL HOMICIDIO Y EL CRIMEN PERPETRADO EN LAS CALLES SON ALARMANTEMENTE COMUNES EN NUESTRA SOCIEDAD Y SE CONSIDERAN UN GRAVISIMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA. EL MIEDO A SER VÍCTIMA DEL CRIMEN TIENE UN SERIO IMPACTO EN LA CALIDAD DE VIDA, Y DETERMINA, DE ALGUNA FORMA, TODAS NUESTRAS ACTIVIDADES: ADÓNDE VAMOS, CUÁNTO TIEMPO PERMANECEMOS EN ESE LUGAR, EL TIPO DE SEGURIDAD QUE TRATAMOS DE OBTENER, CÓMO NOS VESTIMOS, A QUÉ HORA SALIMOS DE CASA E, INCLUSO, EN DÓNDE Y CUÁNDO TRABAJAMOS. EN LA COMPRENSIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LA VIOLENCIA Y SUS TRANSTORNOS AÚN QUEDA MUCHO TRABAJO POR DESARROLLAR; SIN EMBARGO, HALLAZGOS RECITNES SON HOY UN GRAN ESPERANZA PARA ENCONTRAR UNA SOLUCIÓN A ESTE DELEZNABLE FENÓMENO. A PARTIR DE ESTUDIOS SERIOS REALIZADOS EN ALGUNOS DE LOS CRIMINALES MÁS TERIBLES QUE HA VISTO PASAR NUESTRA HISTORIA RECINTE, MENTES ASESINAS ES UNA OBRA QUE PRETENDE DESENTRAÑAR LOS SECRETOS NEUROLÓGICOS DE LA VIOLENCIA PARA, EN EL MEJOR DE LOS CASOS, PREVENIRLA Y EVITARLA.



lunes, 15 de junio de 2009

ANALISIS PSICOLOGICO DE LA ESCENA DEL CRIMEN

La Escena del Crimen.
Para la realización del criminal profiling, el profiler (perfilador) debe analizar varios elementos del crimen, entre ellos el análisis de la escena del crimen. Este trabajo pretende asomarse a ese análisis, mostrando cuál sería las fases, las cuestiones que debe plantearse y la información que se puede extraer para la elaboración del profiling. Se muestra la tipología de escenas del crimen, el trabajo policial y forense y su análisis para la realización del profiling. Mostramos también una clasificación de escenas del crimen muy usada por el F.B.I.LA ESCENA DEL CRIMEN EN EL CRIMINAL PROFILING.La técnica del criminal profiling (perfil criminológico) fue creada por el F.B.I y su Unidad de Ciencias del comportamiento como una herramienta para ayudar en las investigaciones. Básicamente consiste en una técnica para describir el comportamiento y características (físicas, psicológicas, geográfica, sociales...) probables del autor desconocido de un asesinato o de una serie de asesinatos. Posteriormente, debido a su falta de metodología estándar, se han generado distintos conceptos afines que se usan indistintamente como Criminal investigative Analysis, offender profiling, behavioral evidence analysis, criminal profile.Para la realización del criminal profiling, el profiler (perfilador) debe analizar varios elementos del crimen, entre ellos el análisis de la escena del crimen. Este trabajo pretende asomarse a ese análisis, mostrando cuál sería las fases, las cuestiones que debe plantearse y la información que se puede extraer para la elaboración del profiling.TIPOLOGÍA DE ESCENAS DEL CRIMEN.
La escena del crimen es, como su nombre indica, el lugar que el asesino ha elegido para matar a su víctima. Las escenas pueden ser varias si el asesino ha usado varios lugares desde que atrapa su víctima hasta que la deja. Puede atraparla en un sitio, torturarla en un segundo, matarla en un tercero y trasladarla a un cuarto para abandonarla allí (Jiménez, 2006). Existen varias tipologías de escenas del crimen en función del criterio que usemos para clasificarlas.En primer lugar, siguiendo a Turvey (2008), podemos establecer una tipología de localización de la escena del crimen, atendiendo al ambiente en el que se encuentra, así tendríamos:Escena de interior: Las que se producen en el interior de una estructura como casas, apartamentos, edificios, naves...Escenas de vehículos: Las que se producen en el interior de vehículos de transportes tales como coches, camiones, barcos, trenes...Escenas de exterior: Las que se producen a campo abierto en parques, bosques, desiertos...Escenas bajo agua: Las que se producen en el medio acuático como pantanos, ríos, pozos, mar...En la investigación resulta primordial una escena muy concreta del crimen, que es la escena donde se encuentra el cadáver, ésta es una escena que puede aportar datos muy valiosos para la investigación tanto a nivel de indicios forenses, como para el propio criminal profiling. Turvey aconseja visitar esta escena para establecer relaciones espaciales dentro de la propia escena como con el resto de escenas del crimen que puedan existir. Más adelante veremos qué tipo de cuestiones debe plantearse el profiler sobre ésta y otras escenas.Añadir respecto a esta escena, que hay que determinar si el cadáver fue abandonado en esa escena y por lo tanto agredido en otra o si por el contrario la escena donde se encuentra el cadáver es además la escena primaria.Atendiendo al contacto que se produce entre agresor y víctima Turvey (2008) distingue tres tipos de escenas:Escena primaria: Es donde existe mayor contacto entre el agresor y la victima, donde se invierte más tiempo y donde se realizan el mayor número de agresiones a la victima. Debido a estas características es una escena importante a nivel de pruebas forenses y del criminal profiling. Es posible, como hemos comentado más arriba, que además sea la escena donde se encuentra el cadáver.Escena secundaria: Es una escena donde se establece interacción entre agresor y victima pero en menor cantidad respecto a la primaria. Si es la escena donde se abandona el cadáver, es a la vez escena secundaria y de abandono del cuerpo. Dentro de un mismo crimen puede haber varias escenas secundarias.Escena intermedia: Es una escena intermedia entre la escena primaria y la escena de abandono del cuerpo. Es un tipo de escena secundaria que generalmente sirve para trasladar el cadáver desde la escena primaria hasta la escena donde se va a dejar el cuerpo. Es importante analizar la transferencia que se puede producir desde la escena primaria hasta esta escena y entre ella y la escena de abandono del cuerpo.Como se ha mencionado anteriormente resulta muy conveniente visitar físicamente estos escenarios por parte del profiler. Más adelante apuntamos las cuestiones que debe plantearse para la realización del criminal profiling en relación a la escena del crimen.LA INSPECCIÓN TÉCNICO POLICIAL EN LA ESCENA DEL CRIMEN.El estudio de la escena del delito, con todo lo que ello engloba, es lo que normalmente se conoce como inspección técnico policial. También inspección ocular o reconocimiento judicial, cuando es la propia Autoridad Judicial quien la lleva a cabo. El trabajo que se realiza en la escena de crimen es de suma importancia y repercutirá en el resto del proceso de investigación del hecho delictivo.Cuando la policía llega al lugar del crimen, lo primero que haces es una observación general de la situación, fijando dicha observación por medio de fotografías o vídeos de todos los lugares de la escena. A partir de aquí se debe usar todo el tiempo que el investigador necesite para prestar a atención a todo aquello que se considere relevante. Un aspecto importante en la inspección técnica policial es el tiempo, el examen de la escena del crimen debe hacerse de la forma más precoz que sea posible (Verdú et al. 2006).Es importante acordonar la zona y establecer el espacio de la escena del crimen, dejando pasar a esa zona exclusivamente al personal que tenga que hacer algo en ella. Evidentemente la prioridad está en salvaguardar la seguridad de las posibles víctimas con vida y de los propios agentes. Por esto resulta primordial no solo asegurar la zona, sino establecer la muerte real de la víictima, en caso contrario deberá personarse en el lugar un equipo sanitario. Ante esta situación es fundamental que los sanitarios informen de todos los cambios que hayan podido realizar en la escena del crimen para ser tenidos en cuenta, cambios de posición de la víctima, retirada de objeto, huellas, contacto con zonas... Es básico preservar la escena de posibles perturbaciones y contaminación.En este momento también se procederá a labores de identificación tanto de la víctima, de posibles testigos y de cualquier persona involucrada en el hecho, evidentemente también el posible agresor.Esta fase de identificación, la seguridad y protección de la escena continúa hasta la llegada de los oficiales encargados de la investigación.Los oficiales encargados de la escena deben documentar todas las actividades y observaciones que se realicen en la escena: entradas y salidas, posiciones, objetos, condiciones climatológicas y de iluminación, declaraciones de testigos, valoración de posibles peticiones de órdenes de registros, requisación, límites de la escena...Los oficiales encargados de la escena también deben valorar qué recursos de la policía científica van a necesitar para la recogida de indicios en la escena.El trabajo en la escena de un crimen debe ser pausado, amplio y escrupuloso (Verdú et al. 2006).El equipo encargado de la inspección técnico policial deben establecer las características del delito, ajustándolo lo máximo posible al tipo penal del que se trate a priori, deben dar información inicial sobre las posibles vías de investigación que se deben establecer para evitar posible destrucción de pruebas o fuga del culpable/s.La policía científica acota su campo de trabajo para la recogida de indicios. En función de que sean escenas cerradas o abiertas se suelen usar distintas técnicas:Escenas cerradas: * Método punto a punto: el investigador va de una zona objeto que puede contener un indicio a otro sin un orden determinado.* Método por zonas: la escena se divide en zonas a modo de cuadrículas.Escenas abiertas:* Método en espiral: desde un punto inicial y céntrico de la escena, se avanza en espiral hacia fuera.* Método de rejilla: los investigadores dividen la escena en franjas o rejillas y las van abordando al mismo tiempo. También es posible cuadricular la escena como si se tratase de un yacimiento arqueológico. Hacerlo en forma circular también es apropiado para zonas extensas y con esa geometría. Este tipo de método se realiza cuando hay que trabajar sobre una extensa superficie.Por regla general, los técnicos deben recoger antes los indicios que puedan ser más perecederos, usando un método de procesamiento y recolección de la evidencia del menos intruso al más intruso.La manipulación de la evidencia física debe hacerse de manera correcta y en las mejores condiciones posibles para que de dicha evidencia puedan obtenerse resultados válidos y fiables.Como se ha comentado anteriormente, la seguridad de la escena debe centrarse entre otras cosas en garantizar la no contaminación de los indicios, para ello, un trabajo profesional, pausado y especialmente meticuloso es necesario por parte de los oficiales a cargo, de la policía científica y de toda aquellas personas que puedan estar en algún momento en la escena (personal del juzgado, forense, etc.).Una vez que el indicio ha sido recolectado usando el procedimiento adecuado, éste debe ser embalado para su envío posterior al laboratorio. Una vez más, la fase de embalado también debe estar garantizada por una buena praxis ya puede hacer que un indicio importante bien recolectado se convierta en inservible al llegar al laboratorio por llegar mal embalado.En esta fase de embalado el indicio debe ir correctamente documentado mediante etiquetaje e informes.A partir de aquí, es necesario establecer una cadena de custodia para la seguridad, el control y el transporte del indicio.INDICIOS FORENSES EN LA ESCENA DEL CRIMEN.De la escena/s del crimen, la policía científica va recoger una serie de indicios que van a ser fundamentales para el desarrollo de la investigación. A efectos de una investigación criminalística, se va a considerar indicio o vestigio, todo aquel objeto, instrumento, resto, huella, marca, señal…que se usa y/o se produce en la comisión de un hecho, susceptible de ser recogido y de cuyo análisis se van a obtener datos sobre la existencia del hecho delictivo, sobre la identidad del autor de los hechos, sobre el modus operandi, etc.Los indicios se puede clasificar básicamente en: biológicos, huellas y no biológicos. A continuación vamos a realizar un somero repaso de los indicios que más información pueden aportar en la realización de un criminal profiling, así como qué información se puede sacar de los mismos.* Biológicos:Sangre: Además de cuestiones de identificación, los rastros de sangre en la escena del crimen pueden aportar información valiosa respecto a cómo y con qué instrumento hirió el agresor a la víctima, cómo sucedieron los hechos, desplazamientos, modus operandi del criminal, conductas sádicas, de venganza...Es importante realizar un estudio de las manchas de sangre y de la información que pueden aportan. Las manchas de sangre se pueden clasificar por su mecanismo de producción:* Proyección: Las que se producen generalmente por la acción de la gravedad o por salpicaduras de una mancha. Dependiendo de la altura a la que caigan y de la posición la forma de la mancha será distinta, así las gotas de sangre oblicuas indican movimiento, informándonos además de la dirección en la que éste se produjo.* Escurrimiento: El escurrimiento es la morfología que adquiere la mancha como consecuencia de la acción de la gravedad, permitiendo constatar si el cadáver u objeto que contiene la mancha ha sido modificado de su posición.* Contacto: Son las manchas que reproducen total o parcialmente la forma del objeto que ha estado en contacto con la sangre.* Impregnación y limpieza: Estas dos últimas formas son el resultado de la imbibición de un tejido por la sangre, de manera que solamente adoptas formas escasamente interpretables. Se producen cuando se limpia de sangre un objeto o cuerpo.Otras informaciones de la sangre se pueden obtener del estudio de la velocidad de las gotas, las cuales pueden proporcionar datos sobre la situación de la persona que sangra, posición en la escena, instrumento de agresión...También la morfología y cantidad pueden informar del tipo de herida en cuanto al origen arterial o venosa de la sangre.La búsqueda de sangre se debe realizar en víctima, escena, sospechoso, vehículo...Para buscar la sangre se pueden usar la observación directa o técnicas forenses como luces UV o reactivos de orientación (luminol). Ya que la obtención de pruebas de sangre se puede realizar aunque el agresor haya intentado borrar rastros de sangre, será necesario conocer este hecho para valorar la posibilidad de poseer conciencia forense por parte del agresor, así como experiencia, grado de perfeccionismo, tiempo en la escena del crimen...La información obtenida del estudio de las manchas de sangre debe usada en el perfil, pues nos puede aportar datos sobre el modus operandi y victimología.Semen y fluidos vaginales: Además de cuestiones de identificación por pruebas de ADN, la existencia de este tipo de rastros biológicos nos pueden informar del sexo del agresor, de participación de una motivación sexual, conductas sexuales realizadas, tipo de relación con la víctima, sadismo, conciencia forense, experiencia delictiva...Otros fluidos biológicos (sudor, heces, vómitos, lágrimas...): Además de cuestiones de identificación la existencia de este tipo de rastros deberá ser valorada por el profiler para obtener datos respecto a conductas ritualistas, sádicas, de humillación a al victima (defecar sobre su cuerpo). Por ejemplo, la existencia de vómito cerca del cadáver mutilado nos puede indicar que el agresor no tiene experiencia en esta actividad, que en un momento dado ha sentido asco y repugnancia que le ha obligado a vomitar.Pelos, cabellos, uñas, piel descamada: Además de información identificativa, la existencia de estos rastros nos puede dar información sobre modus operandi, conducta sádica, método de control de la víctima, conductas defensivas de la víctima, fuerza del agresor, conducta ritualista (ejemplo: lavar o cortar el cabello de la victima).* Huellas:Las huellas pueden aportar valiosa información al profiler al margen de cuestiones identificativas. Puede arrojar datos sobre el modus operandi, grado de planificación de la agresión, conciencia forense, victimología, experiencia delictiva o antecedentes penales...En el caso de mordeduras también nos podría indicar conducta de ira, sádicas...* Indicios no biológicos:Tóxicos, drogas, medicamentos: La existencia de estos rastros en la escena deben contrastarse con los encontradas en la autopsia para conocer si fueron usados, si se encontraban en el organismo de la victima y si es posible que también fuera usado por el agresor. Esto nos podría dar información sobre el modus operandi, método de aproximación o control de la víctima (ejemplo: la controla con un medicamento paralizador), grado de planificación de la agresión, conocimientos farmacológicos del agresor, grado de uso de la violencia física por parte del agresor, victimología (ejemplo: enfermedades de la victima), conductas sádicas o de ira...Explosivos y combustibles: En el caso de perfiles sobre terroristas o incendiarios, este tipo de indicios van a aportar al perfilador información sobre el modus opernadi, conocimientos técnicos del agresor, planificación, motivación...Vestidos y complementos: La existencia de vestidos o complementos nos pueden dar datos de la victimología, modus operandi (ejemplo: la victima es desnudada a la fuerza), información sobre el agresor (ejemplo: se usa para estrangular a la victima una corbata que no pertenece a la misma).Documentos, voces grabadas, vídeos: Parece evidente que el análisis de este tipo de rastros son muy valiosos para la realización del perfil criminal. Documentos y voces nos pueden indicar sexo, procedencia, nivel educativo, estado emocional y psicológico, planificación. Los vídeos pueden aportar además datos físicos del agresor, modus operandi, relación con la víctima...Esta lista no pretende ser exhaustiva ni excluyente, el profiler debe valorar todos los indicios encontrados en la escena del crimen, evaluando no solo los datos o resultados forenses de cada uno de ellos, sino además conociendo como se relacionan con la escena del crimen, dónde aparecen, posición, estado, pruebas realizadas y no realizadas, etc. Para ello es evidente que necesita tener amplios conocimientos sobre las técnicas forenses que se realizan en la propia escena del crimen así como en los laboratorios criminalísticos, sobre los resultados que pueden aportar y sobre la interpretación que de esos datos se pueden hacer.Hasta aquí sería la investigación técnico científica, pero resulta muy interesante para el profiler la información resultante de la investigación procesal, en concreto los datos que se puedan analizar de la fase de reconstrucción de los hechos.Como indica Burón (2003) la reconstrucción de los hechos se lleva a cabo mediante el traslado del juez instructor al lugar de la comisión del hecho punible, adoptando las medidas oportunas para reproducir el suceso sobre el escenario mismo donde se produjo, con la asistencia de imputados, testigos, etc.El objetivo como hemos dicho es adquirir conocimiento de la forma en que sucedieron los hechos. La policía en esta situación se dedica a filmar en vídeo la reconstrucción y a asesorar al juez sobre aspectos de la reconstrucción.Parece por tanto muy indicado que el profiler pueda acceder al informe y/o documento gráfico de la reconstrucción de los hechos ya que sería la forma más cercana posible de conocer lo que sucedió. No obstante, como veremos más adelante, el profiler debe analizar críticamente no solo la investigación técnico científica sino también la reconstrucción de los hechos, aportando, dudando y en su caso rechazando información en base a su conocimiento experto sobre el comportamiento y la psicología criminal.LA ESCENA DEL CRIMEN PARA EL PROFILER.Con todos los datos de la inspección técnica policial, los informes preliminares de los investigadores y la reconstrucción de los hechos, el profiler debe analizar aquella información que sea relevante para la elaboración de su criminal profiling.Para ello, Turvey (2006) recomienda previamente la realización de lo que llama un "equivocal forensic analysis", que sería algo así como la revisión crítica de todo el conjunto de pruebas físicas, cuestionando y revisando las conclusiones e hipótesis.El profiler debe revisar con actitud crítica los resultados y conclusiones de la investigación, sin dar nada por sentado, analizando las posibles contradicciones, los prejuicios y las teorías preconcebidas que los investigadores hayan podido incluir en la investigación. El profiler debe garantizar la objetividad y rigurosidad científica de su criminal profiling.Las cuestiones que debe plantearse y responder en relación a los datos obtenidos del análisis de la escena del crimen serían (hablaremos de escena pero teniendo en cuenta las tipologías anteriormente descritas):* Vinculación de personas con la escena:Los datos forenses tales como huellas dactilares, sangre, ADN... pueden aportar datos sobre relación de determinadas personas con la escena del crimen. En algunas ocasiones pueden aportar datos sobre características físicas, de raza, sexo...del agresor.Es necesario además vincular al agresor y a la victima con la escena, considerando si ésta puede tener algún significado para alguno de ellos, si es una escena elegida u oportunista, qué relación puede tener la escena con cada uno de ellos (es el lugar de trabajo de la victima, es un lugar frecuentado por ella, es un lugar completamente desconocido para la victima, pertenece a la geografía de las rutinas diarias del agresor, es una lugar apartado y de difícil acceso...).Hay que tratar de vincular qué tipo de personas pueden estar relacionadas con la escena.* Características de la escena:En relación con lo anterior, hay que describir las características de la escena para individualizarla dentro de un ambiente y de un comportamiento geográfico del criminal. Debemos responder a algunas cuestiones:* ¿Cómo es de grande la escena?* ¿Cómo se llega hasta ella, a pie, en coche, transporte público?* ¿Quiénes frecuentan esta escena, qué tipo de personas, qué actividad se realiza en ella, qué nivel socioeconómico tienen sus habitantes...?* ¿Es un lugar conocido por personas concretas?¿puede acceder cualquiera?* ¿Qué y cuántas vías de entrada y salida tiene esa escena?* ¿Cómo llega la victima y agresor a ella?En resumen, tenemos que encajar la escena como una pieza fundamental dentro del crimen, individualizándola, relacionándola con un tipo/s de persona/s, actividades, geografía, accesibilidades, emociones...Una escena puede ser oportunista pero eso no quiere decir que no tenga importancia, que no se relacione con la víctima, el agresor o ambos. La escena no es aséptica, no es neutra, es parte fundamental del contacto entre el agresor y su victima, es el escenario donde interaccionan y por tanto conociendo a ésta podemos conocer en parte al agresor.Desde la perspectiva de la Psicología Investigativa del equipo del Dr. Canter, de la criminología ambiental y de los perfiles psicogeográficos, la escena del crimen tiene una importancia vital de relación con el comportamiento geográfico del criminal. De tal manera que con el análisis geográfico de las distintas escenas del crimen junto con la correlación de determinadas características de los crímenes, sería posible establecer una zona donde puede residir el agresor y una zona donde actuaría en el futuro. Al ser este un trabajo desde una posición más deductiva que inductiva en el criminal profiling, no nos vamos a extender en estas perspectivas de investigación, aunque era necesario mencionarlas para dejar patente la importancia que la escena tiene en la conducta criminal. No obstante recomiendo al lector que las conozca.* Analizar método de aproximación: Con los datos aportados por el análisis de la escena del crimen podemos establecer el método de aproximación usado por el agresor.El método de aproximación se refiere a la forma o estrategia que usa el agresor para aproximarse a la victima (Turvey, 2006). Se pueden usar varios métodos de aproximación:* Sorpresa: El agresor se aproxima a la victima sorprendiéndola en un momento de vulnerabilidad, cuando la persona está ocupada, distraída o durmiendo.* Engaño: El agresor se aproxima a la victima engañándola para ganarse su confianza.* Súbitamente: Como explica Turvey, los autores Burgess y Hazelwood que establecen esta clasificación, hablan de aproximación de relámpago o súbita refiriéndose a que el agresor se acerca a la víctima e inmediatamente inicia su ataque, en cuyo caso, debería de hablarse más que de método de aproximación de método de ataque que veremos más adelante. En este caso, Turvey nos dice que la aproximación súbita podría considerarse sorpresa.* Analizar método de ataque:Con los datos aportados por el análisis de la escena del crimen podemos establecer el método de ataque usado por el agresor.El método de ataque se refiere al mecanismo que usa el agresor una vez que se ha aproximado a la victima para dominarla, generalmente con la fuerza o la amenaza verbal (Turvey, 2006). Puede ser:* Amenaza verbal: después de aproximarse la amenaza verbalmente para conseguir que haga lo que quiere.* Uso de fuerza con o sin arma: después de aproximarse la ataca físicamente para conseguir que haga lo que quiere, la golpea para dejarla sin capacidad de reacción.* Amenaza verbal y uso de arma: después de aproximarse la amenaza verbalmente con agredirla con un arma si no hace lo que quiere.*Analizar método de control:Con los datos aportados por el análisis de la escena del crimen podemos establecer el método de ataque usado por el agresor.Una vez que el agresor se ha aproximado a la victima, la ha atacado para dominarla y evitar su capacidad de reacción, necesita tiempo y la colaboración de la victima para poder agredirla. Para que el agresor pueda consumar su agresión, pueda manipular y someter debe tener controlada a la victima y así no tener que dedicar tiempo ni recursos a sus reacciones defensivas.Ese control se puede realizar de varias formas:* Usando la fuerza: golpear a la victima para dejarla inconsciente, atarla, uso de grilletes...* Amenazas verbales: se amenaza con hacerle daño físico o matarla si no se está quieta.* Con la presencia de armas: presencia de una pistola, cuchillo, barra de hierro...El análisis del método de aproximación, ataque y control pueden incluirse también en la evaluación del modus operandi del agresor, pero con los datos forenses y el análisis que se hace de la escena del crimen podemos obtener datos que nos ayuden a entender como son los primeros contactos y la agresión inmediata que se realizan sobre la victima. Estos datos nos aportarán unas características concretas de comportamiento y psicológicas para realizar nuestro criminal profiling.* Analizar actos de precaución:Los actos precaución también suelen denominarse en el ámbito de la criminología como conciencia forense. Son acciones que realiza el agresor, antes, durante y después del crimen para ocultar, confundir y despistar a los investigadores respecto a cómo sucedieron los hechos y principalmente dirigidas impedir su identificación. En este caso, no la presencia, sino más bien la ausencia de determinados indicios o rastros que tendría que haber en la escena del crimen nos pueden indicar que el agresor ha alterado la escena para dificultar su arresto y las labores de investigación.Los actos de precaución pueden ir desde el uso de máscaras o disfraces para ocultar su identidad, uso de guantes o condones, incendio de la escena, selección de victimas desconocidas, limpiar la sangre...La existencia de estos actos de precaución nos puede informar en función de la clase y complejidad de dichos actos de un determinado nivel de conocimiento en cuestiones médicas, forenses, policiales, químicas...nos puede indicar un nivel de perfeccionamiento, planificación, improvisación...Los actos de precaución generalmente se van adquiriendo y desarrollando con la experiencia acumulada por agresor, así en su primer crimen, los actos de precaución son casi inexistentes, de ahí que sea muy importante analizar bien los primeros crímenes para encontrar datos que puedan ser enmascarados en futuros. El hecho de que pueda estar "fichado" por la policía hace que deba borrar todos los indicios forenses que puedan conducir a su identificación.La proliferación hoy en día de numerosas series de televisión sobre temas de investigación forense y criminal hace que sea más difícil establecer una experiencia criminal previa en función de los actos de precaución, ya que en esas series un criminal "novato" puede aprender muchos actos de precaución que en otras circunstancias le llevaría mucho tiempo aprender.* Analizar la posible simulación de escenas:Amañar o simular la escena del crimen estaría muy relacionado con los actos de precaución solo que la simulación en este caso supone una alteración mucho más compleja, planificada y global de la escena por parte del agresor. No se trata tanto de eliminar indicios como de alterar los indicios para dirigir a la policía a líneas de investigación equivocadas. El agresor manipula los indicios y añade rastros para que parezca la escena de otro crimen distinto al que sucedió. Por ejemplo un marido que mata a su mujer y simula la escena de un robo en la casa con el resultado además de la muerte de su esposa.Para detectar la simulación de la escena, el profiler debe analizar y valorar cada uno de los indicios y resultados forenses de la escena, análisis individualizado y de conjunto, descubriendo posibles contradicciones e incoherencias, teniendo en cuenta que las personas pueden simular pero las pruebas no.Hay que tener una visión de cada indicio dentro de la escena, dónde se encuentra, posición, cómo se relaciona con el resto de indicios, coherencia con la reconstrucción del suceso, coherencia con el resto de resultados forenses, coherencia con nuestros datos del criminal profiling, coherencia con nuestros conocimientos y experiencias sobre comportamiento y psicología criminal...Quizá es la parte del análisis de la escena del crimen que puede resultar más difícil de realizar, pero es primordial para realizar nuestro criminal profiling de manera acertada.LA DICOTOMÍA ORGANIZADA/DESORGANIZADA DEL F.B.IQuizá la clasificación más famosa y usada en la técnica del criminal profiling respecto a la escena del crimen, es la que se relaciona con la tipología de criminales realizada por el F.B.I y la Unidad de Ciencias del Comportamiento, en concreto la clasificación criminal organizado-desorganizado.Tras analizar muchas escenas criminales y delincuentes, llegaron a la conclusión de que los asesinos podían clasificarse en asesinos organizados y asesinos desorganizados. Ressler, profiler del F.B.I explica en su libro asesinos en serie, que hay asesinos que muestran cierta lógica en lo que hacen, son metódicos, planifican sus crímenes, son inteligentes y competentes socialmente, sería los llamados asesinos organizados. Por otra parte estarían los asesinos impulsivos, pocos inteligentes, que son incapaces de planificar sus crímenes, generalmente relacionados con trastornos esquizofrénicos, serían los asesinos desorganizados.Desde el punto de vista psicopatológico el organizado estaría relacionado con personas psicópatas y el desorganizados con trastornos psicóticos. Ressler y los profilers del F.B.I emplearon la terminología organizado-desorganizado para que las fuerzas del orden público la pudieran usar sin tener en cuenta los matices psicopatológicos. Los profilers del F.B.I argumentan que las diferencias entre una escena del crimen organizada y desorganizada radica en las mismas diferencias encontradas en la personalidad de los criminales organizados y desorganizados. Es decir, quien es organizado en su vida normal, será organizado cuando perpetre sus crímenes, y quien es desorganizado en su día a día, tenderá a ser desorganizado en sus crímenes. Estos grados de organización y desorganización podrán evidenciarse en la escena del crimen (Holmes & Holmes, 2009).A continuación se muestra una tabla sacada del libro de Holmes & Holmes que compara las diferencias entre una escena del crimen de un agresor organizado y otra de un agresor desorganizado.En líneas generales, las diferencias en las distintas escenas se basan en que una escena organizada va a dar la sensación de haber sido más planificada, los pasos y modus operandi desplegado por el criminal obedecen más a un cuidadoso plan que a un ataque de agresividad y violencia repentina. El desorganizado actúa casi sin premeditación en la escena, no controla nada de lo que hace, sin embargo el organizado ha pensado en lo que tiene que hacer, hay poca improvisación y todo sus movimientos parece haber sido ensayados anteriormente, controla todo lo que ocurre.El criminal organizado usa un arma que generalmente ha llevado consigo, es parte de su plan, el desorganizado usa un arma de oportunidad de la misma escena y muy posiblemente la deje allí.El organizado personaliza su victima, necesita una persona a la que humillar, controlar, agredir, el agresor interactúa, se comunica con ella, tiene un significado, mientras que para el desorganizado la victima está despersonalizada, es un objeto con el que no quiere tener ninguna relación, no le vale para nada excepto ser el blanco de su ira, de su agresividad. Eso se percibe en la escena, en la manipulación y heridas de la victima.El agresor organizado planea su huida, borra o trata de no dejar indicios que lo delaten, controla su fuga y eso se percibe en el "orden" y "limpieza" en la que deja la escena, mientras el desorganizado, en su descontrol psicótico no es capaz de realizar actos de precaución, huye apresuradamente, deja numerosas huellas, rastros e indicios.No obstante, en la práctica real es difícil encontrar agresores y por tanto escenas totalmente organizadas o totalmente desorganizadas, más bien lo que se suele dar son escenas y comportamientos mixtos. Quizá la escena desorganizada de un crimen perpetrado por un psicótico durante un brote sea más fácil de encontrar y distinguir que una escena puramente organizada, en la que posiblemente se puedan encontrar muchos signos organizados mezclados a veces con elementos desorganizados. Eso obliga al profiler a no tratar de querer encontrar las escenas puras y que se adapten a sus estereotipos, sino a encontrar solo aquello que las evidencias hayan mostrado, huyendo de clasificaciones encorsetadas, impermeables y excluyentes que hagan perder el rigor y la objetividad del criminal profiling.Autor: Jorge Jiménez Serrano. Licenciado en Psicología por Universidad Sevilla (España). Experto en Psicopatología Criminal y Forense por el Mental Health, Law and Policy Institute at Simon Fraser University (Canadá), Master en psicopatología criminal y Forense por Universidad Camilo José Cela (España), Criminología Psicosocial por Universidad Complutense (España), Diplomado Universitario en la investigación de la escena del crimen por Universidad de Valencia (España).Contacto: yordijs@hotmail.comReferencias bibliográficas: * Álvarez, Mercedes; Castelló, Ana; Miquel, Marcos; Negre, Carmen; Rodríguez, Hugo; Verdú, Fernando; Verdú, Fernando (Coord.). (2006). Del indicio a la evidencia. Técnicas criminalísticas. Granada: Comares.* Holmes, R & Holmes, S. (2009). Profiling violent Crimes. An investigative tool. California: Sage.* Turvey, B. (2008). Criminal profiling. An introduction to behavioral evidence analysis. California: Elservier. * Burón, J. (2003). Psicología médico-forense. La investigación del delito. Bilbao: Declé de Brouwer. * Jiménez, J. El perfil psicológico criminal. El caso de la asesina de ancianas. 2006. Disponible en http://www.psicologia-online.com/articulos/2006/perfil_psicologico_criminal.shtml * Ressler, R.K y Shachtman, T. (2005). Asesinos en serie. Barcelona: Ariel.

jueves, 11 de junio de 2009

LA MENTE CRIMINAL


LA MENTE CRIMINAL
AUTOR. VICENTE GARRIDO
COMO ACTUA LA MENTE DE LOS CRIMINALES Y ASESINOS SERIALES
Se trata de la descripción, científicamente detallada, del funcionamiento de la mente humana cuando sufre la derrota total. En un momento dado, el asesino, se ha rendido en su lucha por considerarse digno de la sociedad y en su interior se considera totalmente al margen de aquellos con los que convive o con los que se cruza a diario. A partir de ese momento crea en su mente una nueva realidad y la puebla de fantasías horripilantes. Cabe admitir en este sentido que produce miedo tener conocimiento de estas cosas. Pero el miedo forma parte de la vida, es algo que hay que vencer continuamente. Y no se le vence ignorándolo u olvidándolo momentáneamente, porque eso no sirve más que para ayudarlo a crecer, al mantenerlo dentro de uno mismo, aletargado, esperando el momento de estallar. Conviene pues mirarlo de frente, estudiarlo, ver cómo se produce, para vencerlo en limpia lid. Sólo de este modo se logra ser una persona valerosa. Se dice en el prólogo del libro que éste es muy útil para los profesionales del ramo de la criminología y para los estudiantes de este mismo ramo. En realidad, es útil para todos, puesto que en algún momento estos criminales han sido personas como las demás, gentes que han intentado hacerse un hueco en la vida, antes de su derrumbe. Quizá no haya una separación total entre asesinos y no asesinos. No parece que sea tan infrecuente la gente a la que no le importa el sufrimiento del prójimo, e incluso la que se complace con él. La mayor parte de estas personas, sin embargo, logra un estatus social que le mantiene a salvo de veleidades criminales. Quizá, aunque no sea la finalidad del libro, no esté tampoco de más preguntarse si estos degenerados hubieran logrado salvarse como personas de haber encontrado algo que considerasen satisfactorio. Probablemente, no logremos encontrar la respuesta, pero el habérnoslo preguntado nos puede ayudar a entender mejor el mundo en el que vivimos.Hay un índice onomástico, al final del libro, en el que están, por ejemplo, la envenenadora de Valencia, Tony King, Jack el Destripador o el Asesino de la Baraja.